En Mateo 1, el evangelista presenta la genealogía de Jesús y el anuncio de su nacimiento. El versículo revela el corazón de la misión de Cristo: vino para salvar a su pueblo de sus pecados. El nombre Jesús significa precisamente eso, Dios salva. Este es uno de los pasajes más claros sobre el propósito de la venida de Jesús al mundo. Hoy podemos vivir con la certeza de que no hay pecado demasiado grande para su gracia. Él vino precisamente para liberarnos de lo que más nos esclaviza.