En el capítulo 14, Jesús consuela a los discípulos perturbados con la noticia de su partida. Tomás pregunta cómo saber el camino, y Jesús responde con una afirmación única: él mismo es el camino, la verdad y la vida. El acceso al Padre no pasa por métodos ni filosofías, sino por una persona. El camino es Jesús porque en él está la verdad sobre Dios y la vida que viene de él. Nadie llega al Padre sino por él, no por exclusivismo, sino por necesidad del corazón. Cristo es la puerta por la que toda la humanidad está invitada a entrar.